11 de septiembre de 2014

Lo último de Matthew Dear: una composición para una empresa energética con 1000 samples

Lo nuevo de Matthew Dear no tiene nada que ver con Prince, como cabría esperar después de escuchar algunas de las canciones que incluía "Beams", su último álbum hasta la fecha. El norteamericano se ha ido hacia algo mucho más abstracto, que puede que algún ingenuo utilice para abrir una vez más el debate de qué es música y qué no lo es.


"Drop Science" es una composición de poco más de tres minutos en la que ha manejado más de 1000 samples, registrados con la colaboración de General Electrics en el centro de desarrollo que la multinacional tiene en Niskayuna, Nueva York. Entre otro material, máquinas de resonancias magnéticas, turbinas y un amplio abanico de aparatos en cuyo mantenimiento su chequea su sonido para comprobar que todo está correcto.



El resultado es más asequible de lo que pueda parecer y no va a sorprender a los que estén familiarizados con los artistas que son bandera del sello Warp, por ejemplo. Es un jingle para una gran corporación cuya creación convierte en parte de la parafernalia publicitaria, a fin de cuentas. Tampoco es que se trate de los sonidos más extravagantes jamás utilizados para hacer música; sus compatriotas Matmos crearon todo un disco alrededor de la medicina, donde sonaban máquinas de dentistas o la grasa espachurrada de una liposucción, y Venetian Snares se grabó follando con su novia, por ejemplo. Pero acompañando al trabajo de Dear hay algo más interesante, que es que cualquiera puede hacer una remezcla bajando las pistas de BitTorrent o haciéndose con un paquete para la aplicación djay 2.

Más información sobre "Drop Science"

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