25 de junio de 2014

El streaming entra en la lista inglesa de éxitos con un perfil muy bajo

En julio, la lista de éxitos oficial inglesa empezará a contabilizar las canciones reproducidas en servicios de streaming. Todo un avance para el organismo oficial que la elabora, al que le cuesta horrores adaptarse a los cambios en las formas de consumo de música, como detalla The Guardian en este artículo sobre el asunto. Se une así a sus homólogos suecos, que lo llevan haciendo desde 2010 o a Billboard, que en 2012 empezó a tenerlo en cuenta en Estados Unidos para elaborar su ranking de singles. Pero el streaming entra en las listas por la puerta de atrás.


100 escuchas en Spotify = una descarga de iTunes

En el caso inglés, el Official Chart hace una valoración bastante baja de esta forma de consumo: 100 reproducciones en Spotify, por ejemplo, equivalen a una venta de iTunes. Se trata de un cálculo que está obviando su pujanza y que corta las alas a los artistas que no tienen demasiada presencia en el mundo físico pero se desenvuelven bien en este nuevo marco digital. Además, la perspectiva que va a proporcionar es totalmente sesgada: sólo incluye datos de Spotify, Deezer, Napster, O2 Tracks, Xbox Music y Sonic Music Unlimited, dejando fuera a SoundCloud -muy popular entre los artistas independientes del país- o a YouTube.

Las listas y la herencia de la arcaica industria del disco

La forma en la que desembarca el streaming pone de manifiesto que las listas de éxitos siguen siendo un instrumento de la vieja industria discográfica multinacional, diseñado para retroalimentar sus mecanismos de promoción y servir a sus intereses. La realidad sobre los gustos musicales de la gente es más fácil de monitorizar que nunca gracias a las redes sociales, como pone de manifiesto el Billboard Twitter Real Time Chart. Pero dar voz a los consumidores no es un buen negocio para las discográficas.


24 de junio de 2014

Cross DJ 3.2: pinchar con el portátil y tener todo SoundCloud a tu alcance

En el entorno iPad ya existen dos aplicaciones para pinchar que ofrecen la posibilidad de utilizar canciones de Spotify: Pacemaker y Djay 2. Sin embargo, faltaba un software para ordenadores que permitiera mezclar música de un servicio de streaming. Los primeros en llevar esa función a su programa han sido Mixvibes, que en la última actualización de su Cross DJ dejan a los usuarios utilizar archivos alojados en el disco duro y también de Soundcloud.


La plataforma alemana no tiene el enorme catálogo que puede tener Deezer, Radio, Spotify o Beats. Pero los amantes de la electrónica y la música de baile en general pueden encontrar en ella un auténtico filón, dado la enorme representación de sellos y artistas del mundillo que cuelgan en sus perfiles montones de grabaciones y las ponen a disposición de la gente.

Cross DJ 3.2 no exige que seas usuario de pago de Soundcloud para que puedas hacer sesiones con lo que has marcado como favorito, lo que has subido o para que puedas realizar búsquedas. El único problema está en que lo que vas a utilizar, si no se encuentran en descarga, se reproduce con una calidad de 128 kbps; demasiado pobre para un dj profesional, pienso.


Se trata de la única pega de un programa que está disponible para Windows, Mac OS y dispositivos móviles con Android e iOS. Una nueva solución, asequible e inmediata, para el que pincha sin grandes pretensiones y no tiene mitificado el proceso de descubrir música.

19 de junio de 2014

¿Payola en la música digital?

No destierren el término payola de nuestro vocabulario, que, aunque con nuevos actores y en otros términos, es una práctica que sigue a la orden del día en el negocio de la música. Es la sospecha que tienen Taylor Lambert y Kevin Erickson y sobre la que reflexionan en un jugoso artículo para Future Of Music Coalition, una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a proteger los intereses de los creadores.

La payola, en su contexto original, no era otra cosa que pagar para que una canción sea emitida en la radio, algo ilegal en un montón de países y por lo que las grandes discográficas han recibido multas millonarias hasta hace nada. Hoy la FM no tiene la importancia de antaño y se han diversificado las formas para descubrir música gracias a Internet. Pero las compañías siguen teniendo sus asideros con los que podrían estar colocando a sus artistas de forma sibilina y con métodos de ética más que dudosa.



Universal muy presente en la recomendación de Spotify

Lambert y Erickson señalan con el dedo esas recomendaciones personalizadas de los servicios de música -a veces tan disparatadas y otras tan inquietantemente precisas-. Podrían ser un espacio pagado, pero reconocen que no tienen forma humana de probarlo. Por ahora, una acusación infundada. Sin embargo, llaman la atención sobre los movimientos sospechosos que se encuentran en plataformas como Spotlight, un escaparate creado por Spotify para lanzar la carrera de artistas emergentes.

Predominan los nombres de Universal Music Group y sus subsidiarias, cuyas ganancias llegadas del streaming curiosamente están en auge en los últimos cursos. Siete de los dieciséis grupos que han aparecido en su última campaña tienen relación con esa compañía, que fue uno de los huesos más duros en las negociaciones para llevar Spotify a USA. Si tenemos en cuenta que el director de contenidos del servicio sueco en el país, Steve Savoca, reconoció en Billboard que uno de los objetivos de Spotlight es también cuidar las relaciones con la industria discográfica, es difícil creer que utilicen exclusivamente criterios artísticos.

El artículo completo aquí

16 de junio de 2014

Cables #13: Apple y la música digital, el gancho de la música en juegos para móviles y entrevista al jefe de Bandcamp

-¿Puede el "audioperiodismo" abrirse paso en la época de las apps? Un interesante artículo que habla de las oportunidades y también las dificultades que tiene la radio en estos tiempos en los que estamos conectados durante tantas horas a un móvil y unos auriculares.

-La canción del verano en España. 75 años de música radiada hasta la saciedad que ha puesto banda sonora a nuestras horas de playa y terraza. Un trabajo de recopilación de datos y presentación elaborado por el Laboratorio RTVE.es.

-Bandcamp es un gigante del negocio de la música inusualmente respetuoso. Su creador, Ethan Diamond, habla en este artículo de cómo han ido evolucionando hasta su posición actual, en la que sus usuarios generan más de tres millones de dólares al mes en ventas (música digital y merchandising).

-Apple y la música digital, una relación que se ha ido estrechando cada vez más con el paso de los años. Aquí presentan una cronología, desde el Apple II de 1976 hasta la compra de Beats.

-YouTube y los sellos independientes están a la gresca por las condiciones y el modo en el que el servicio de Google negocia su próxima plataforma de música. Todo bastante feo.

-Al igual que en los juegos para consolas, la música ha cobrado una gran importancia en los que se hacen para smartphones. En este artículo hablan sobre el tema con el creador de Two Dots, que ha organizado un concurso para remezclar la música del juego.

-Los clientes de Amazon Prime en USA tienen un servicio de música a la carta. El gigante de Internet ofrece algo distinto, un catálogo reducido (un millón de canciones frente a los veinte millones que ofrece Spotify) que supone gastar mucho menos en licencias. No es la plataforma ideal pero parece tener unos buenos cimientos.



13 de junio de 2014

Kaskade y Geo Track ID: ¿la electrónica perdiendo su componente subversivo?

La electrónica siempre ha tenido un importante componente subversivo. No estoy pensando en la cultura rave sino en esa mirada de desdén con la que veía a los músicos de técnica depurada o en su incompatibilidad con las normas que regían el mundo del copyright, que achicaban su expresividad y limitaban su ingenio. No podía ser de otra manera teniendo el sampler como motor creativo.

Pero parece que ese carácter se está esfumando. Sospecho que la causa hay que buscarla en la importancia que está alcanzando como negocio desde que en Estados Unidos se inventaron la etiqueta EDM para maquillar el desinterés que siempre han mostrado hacia ella, a pesar de que Chicago y Detroit hayan sido la cuna del House o del Techno.

Invita a pensar en ello el hecho de que en Alemania una empresa esté desarrollando un sistema para identificar las canciones que suenan en los clubes: el Geo Track ID. Se trata de un aparato con un software con un algoritmo especialmente pensado para desenvolverse en este contexto, en el que muchas veces una canción suena unos segundos o en el que se toma prestado tan sólo un pequeño. Desde hace unos días se están realizando pruebas sobre el terreno en Berlín, en el Prince Charles.



La empresa que lo ha creado, Future Audio Workshop, lo ha desarrollado respondiendo a la demanda de la GEMA (la sociedad que gestiona los derechos de autor en el país), que siempre ha manifestado lo difícil que le resulta saber qué se pincha y a quién debe pagar por sus derechos. No me extraña, si es cierta esa leyenda urbana sobre los DJs que en los grandes festivales españoles entregaban una hoja para SGAE donde sólo aparecía el material propio.

Sin embargo, mientras por un lado aparecen mecanismos para domesticarla, hay artistas que reclaman su carácter indómito, como Kaskade. El productor y DJ norteamericano era uno de esos artistas que utilizaba SoundCloud para difundir sesiones, mashups y remezclas inéditas para disfrute de sus fans. Pero la plataforma ha eliminado el 70% de su música argumentando violaciones de los derechos.



Tanto Kaskade como su sello, Ultra Music, se han quedado atónitos, porque dicen contar con autorización para publicar de ese modo el material. Pero lo cierto es que, aunque se trata de una estrella que pasa por los festivales más importantes de Estados Unidos y tiene millones de reproducciones, su música ya no le pertenece. Ahora forma parte del grupo Sony Music y debe ajustarse a las estrecheces del copyright.

La solución que ha encontrado a medio plazo es crear su propia plataforma, como ha hecho Deadmau5, que ofrece a través del móvil barra libre de canciones. Pero con todo este lío, Kaskade ha aprovechado para hacer un alegato en favor de la música libre en su blog. Curiosamente sin hablar en ningún momento del Creative Commons.

10 de junio de 2014

Listen To Wikipedia, el sonido del conocimiento libre

Con millones de entradas en su servidor y miles y miles de personas actualizándola, la Wikipedia es un ecosistema en el que se produce un movimiento centelleante: cada segundo se realizan cambios en su contenido. Monitorizando esa actividad, Listen To Wikipedia es una aplicación que la traduce en colores y sonidos, convirtiéndola en un hipnótico espectáculo audiovisual para la pantalla de tu ordenador o de tu iPhone las revisiones y las nuevas entradas.



En el apartado sonoro, hay una serie de códigos que debemos conocer para entender qué está reflejando. Moviéndose en una escala pentatónica, los tonos de campana avisan de una nueva actualización y la variación del pitch el tamaño de la revisión, por ejemplo.



Listen To Wikipedia es una creación de Stephen LaporteMahmoud Hashemi y Brian Oltman, que la ha llevado a los móviles. Muestra los cambios que se realizan en 33 idiomas en su versión web y en 32 con su versión para iOS, pudiendo centrarte en cada una de ellas en el que prefieras. En estos momentos están abiertos a la colaboración de más gente para realizar la versión para Android.

Listen To Wikipedia en la Web y Listen To Wikipedia para iOS: es gratis.

5 de junio de 2014

22tracks, lavado de cara de la radio on-line que cuida todos los detalles

Las radios que ofrecen servicios tipo Spotify son una buena fórmula para acercarse a un género, descubrir más sobre un artista o simplemente tener una lista de canciones inmediata de algo que ya conocemos. Pero ese tipo de recomendación también puede presentarse de modo más suculento, con un contexto y confeccionada por un buen conocedor de la materia, no por un algoritmo. Algo más parecido a los recopilatorios que te daba alguien con quien compartías música antes de la llegada de Internet o de la experiencia de ir a por un disco siguiendo el consejo de un tendero, pero traído a la época del streaming y los teléfonos móviles.



Con esa idea lleva funcionando desde 2009 22tracks, web creada en Holanda que ofrece varias emisoras confeccionadas por 22 pinchadiscos de cuatro ciudades europeas: Londres, Paris, Bruselas y Amsterdam. Bajo el lema "Choice is Fine. Curation Is Better", hay un amplísimo abanico de listas en las que tienen cabida diferentes estilos de electrónica, hip hop, música jamaicana o rock. Además, dependiendo del lugar, se detienen en sonidos significativos para la cultura de esa ciudad, como pueden ser el afrobeat, la música del Magreb o el grime.



Por obra y gracia de Microsoft, esta radio acaba de realizar un lavado de cara y una mejora de la experiencia de usuario utilizando HTML5, al parecer. La nueva web tiene unos paneles de control muy sencillos, con una vista con representación gráfica de la canción que está en reproducción, como si se tratara de una vuelta de tuerca más atrevida y vanguardista del reproductor de Souncloud. Además, se adapta al tipo de dispositivo que estás utilizando, desde un ordenador a una tableta o un teléfono. Fácil de manejar, vistosa, sin ningún tipo de alta y con una buena cantidad de canciones para pasar horas y horas y dejarse sorprender.

Web de 22Tracks

2 de junio de 2014

Cables #12: el genoma de la música de Pandora, mujeres en el EDM y el heavy cosa de países ricos

-El metal es un género vinculado a la sociedad de bienestar, la prosperidad económica y los lugares más refinados. Olvida la idea de que es la banda sonora de la alienación. Lo pone de manifiesto Richard Florida en un estudio que dice que los lugares con más grupos son también los de mayor renta per capita.

-El EDM, el estilo de moda en el negocio de la música por el dinero que genera, no presta atención a sus artistas femeninas. En Thump han hecho un cálculo estadísticos de cuántas mujeres hay en el cartel de algunos de sus festivales de USA. El resultado es que el porcentaje es mucho menor que el de festivales de rock como Bonnaroo o Coachella.

-Billboard ha lanzado hace unos días su lista de canciones que analiza lo más comentado y compartido por los usuarios de Twitter. Todo un cambio de mentalidad para una publicación que lleva casi tres cuarto de siglo elaborando listas de música.

-Pandora tiene a un equipo de 25 personas analizando canciones para realizar un "genoma de la música". Cada uno de ellos puede clasificar unas cuatro canciones cada hora. Es la herramienta fundamental de esta radio on line para ofrecer emisoras personalizadas y en este artículo cuentan cómo trabajan.

- El Science Museum de Londres expone un descomunal cuerno acústico que es una reconstrucción de un modelo fabricado en 1929 por un colaborador del centro al que le apasionaba el sonido y sus fenómenos. El artista que lo ha creado lo define como un "audio dinosaurio.