31 de marzo de 2014

Play My Inbox, tu gmail convertido en una lista de reproducción

El correo electrónico es algo en desuso para compartir música. Pero todavía hay gente que recibe una buena cantidad de enlaces de canciones a diario. Es el caso de los que se dedican a trabajar profesionalmente al mundo de la música, los periodistas que llevan temas de cultura o los alérgicos a la redes sociales, que prefieren usar vías de comunicación con menos ruido de fondo para estar en contacto y compartir cosas con otras personas, por ejemplo. Para ellos puede ser una herramienta útil Play My Inbox, una aplicación web que rastrea tu cuenta de gmail y crea una lista de reproducción con los enlaces de Soundcloud y Youtube que has recibido y los que has enviado.


Lógicamente, puede que lo veas como algo demasiado invasivo, con lo que pones en riesgo tu privacidad. Quién sabe a lo que accede y qué puede hacer con la información que extrae. Para salir de dudas, en la publicación Evolver.fm se han tomado la molestia de preguntar a su desarrollador sobre ese asunto y ha insistido en que se limita a buscar archivos de las dos plataformas antes citadas, nada más. Y para demostrarlo, les ha enseñado el código de la herramienta.

Si pasas por alto ese riesgo y te atreves a usarla, podrás tener de un plumazo una playlist que se genera bastante rápido, parece. En mi caso no ha tenido que trabajar demasiado porque suelo hacer limpia de mails bastante a menudo y las canciones que me interesan las guardo en otras plataformas como Songdrop o Playmoss. Además, manejarla es muy fácil: hay botones para pasar de canciones, compartirlas en twitter, responder o reenviar el correo electrónico en el que la has recibido y poner la lista en modo aleatorio.

Web de Play My Inbox

25 de marzo de 2014

TuneUp, un software para ordenar tus mp3 en una patada

Antes de que apareciera Spotify, atesorábamos megas y megas de música en mp3. La comodidad del formato era todo un avance pero también requería algo de nuestro tiempo para tener una colección bien organizada. Sobre todo si se nos amontonaban archivos que no traían metadatos y tenías que buscar portadas o colocar títulos de canciones. Ahora, con los servicios de música a la carta, todo eso suena antiguo. Pero seguro que conservas algún disco duro donde hay una fosa común de mp3 sin identificar. Una buena fórmula para organizarlos a la velocidad del rayo es utilizar TuneUp, un software que acaba de volver a comercializarse y que funciona en iTunes y Windows Media.


Gabe Adiv fundó la empresa hace unos años pero terminó dejándolo en manos de unos inversores que la llevaron al colapso. Hace unos meses, TuneUp Media cerró sus puertas tras unas actualizaciones que acabaron con la paciencia de sus usuarios por la gran cantidad de fallos que provocaba. El creador volvió en plan ave fénix y lo primero que ha hecho es colocar una versión antigua de eficiencia probada y reunir a su viejo equipo de desarrolladores. Para recuperar la confianza de posibles nuevos usuarios ha bajado el precio del programa, que no es precisamente barato: 39,95 dólares una suscripción anual (27,97 con descuento) y 49,95 una compra total sin límites de tiempo (34,97 con descuento).

Si valoramos la inversión desde la perspectiva del tiempo que nos ahorramos, puede que no lo veas caro. TuneUp elimina canciones duplicadas, corrige títulos de canciones, importa portadas, ofrece letras de canciones, tiene alertas con información de algunos artistas y, en general, funciona de maravilla. Comprobado. Pero es probable que te preguntes si tiene sentido invertir dinero en administrar tu vieja colección mp3 habiendo servicios de streaming que dan acceso inmediato y desde cualquier lugar a una canción. Adiv cree que sí porque está convencido de que las formas de consumo de música en el futuro seguirán siendo mixtas.

Web de TuneUp

24 de marzo de 2014

Cables #7: el declive de las canciones de amor, las cinco formas de descubrir música hoy y otras historias.

-En este artículo de The Guardian hacen una radiografía de las cinco fórmulas para descubrir música en la era de los teléfonos móviles. Dejan claro que este asunto es más importante que nunca porque ahora permite sacarle dinero a la gente que no da importancia al tema de descubrir música nueva y no se olvidan de que hay cosas antiguas que siguen funcionando, como encontrarte en la carpa de un festival por accidente y que suene algo que te encandila.

-Los videosclips hechos por los fans son un negocio importante para las discográficas. Es más, un ejecutivo de la discográfica Universal ha reconocido que generan más dinero que los videoclips oficiales de los artistas.

-En los 60, las canciones más populares hablaban de nostalgia, sufrimiento o rebelión. Hoy en día, están llenas de palabras que hacen referencia a cantidad, no a sentimientos. Es el resultado de un estudio realizado por un profesor universitario de Estados Unidos.

-Beats, el servicio de música de Dr. Dre y Jimmy Iovine, tiene ya más 525000 usuarios de pago. Me gustaría saber cuántos de esos usuarios vienen de otras plataformas y cuántos están pagando por primera vez por un servicio de música.

-Se acerca el Records Store Day. Ya hay gente rompiendo la hucha para comprarse muchos de los lanzamientos especiales que se realizan para celebrarlo, pero también hay entidades que han formado parte del evento durante años que reclaman que debe replantearse, como la distribuidora inglesa de música electrónica Kudos. Han colgado un texto en el que plantean que el evento ha traicionado la filosofía de independencia con la que nació y que ahora está controlado por corporaciones.

-Un estudio sobre el precio de la música que concluye que la suscripción en servicios de música está consiguiendo que gastemos más en música. Hay conclusiones un poco extrañas pero merece la pena verlo con detenimiento.

-Proliferan las aplicaciones que, desde el sillón de tu casa, quieren que vivas una experiencia lo más parecido posible a estar en un concierto. Lo plantean ofreciéndote el visionado de conciertos o con algo aún más artificial como sucede con LiveTunes. Su función es poner efectos de música en directo a las canciones alojadas en tu tableta o teléfono. Absurdo, sí.



18 de marzo de 2014

Un grupo minúsculo se propone recaudar en Spotify lo mismo que las estrellas: la clave es el silencio

Hace tiempo que procuro contar cosas útiles para el consumidor de música de a pie y paso de dar cobertura a campañas que no son otra cosa que marketing. Pero me acabo de encontrar con una cosa muy divertida que ha montado un grupo de Los Ángeles llamado Vulfpeck. Una acción que, además de ingeniosa, tiene un punto insolente.

Como mucha gente sabe, el streaming está desplazando a otras formas de consumo de música pero el dinero que genera es muy bajo si lo comparamos con lo que se conseguía con los formatos físicos. Algo que está dificultando mucho que los artistas puedan vivir de su trabajo. Ante ese horizonte, en los últimos años hemos oído infinidad de veces que el directo tiene que ser la columna vertebral del negocio para los grupos.

Pues bien, este dúo de soul pop se ha propuesto hacer una gira con entrada gratuita para todos sus seguidores. Para no perder dinero con el proyecto, están recaudando fondos. Pero no lo están haciendo a través de otra campaña de crowdfunding, como muchos otros. Lo que ellos han hecho es lanzar un disco a través de Spotify para lo ocasión.



El álbum, titulado "Sleepify", son diez cortes que a penas superan los 30 segundos de duración en los que no suena absolutamente nada. En sus propias palabras, "Probablemente se trate del disco más silencioso jamás grabado". Parece una tomadura de pelo pero no lo es, porque lo que quieren que hagas es poner su trabajo en bucle durante toda la noche para que las reproducciones generen dinero. Su cálculo es que 800 reproducciones generan cuatro dólares de beneficio.


Los lugares con más reproducciones tendrán garantizado su concierto. Los que no tengan tantas, dependerá del dinero total que consigan. Alguno estará pensando que con esta acción están violando las normas de Spotify, pero según ha contado su líder a Hypebot  han comprobado que es totalmente legal.

17 de marzo de 2014

Cables #6: el sonido HD como astucia del marketing, un grabador de vinilos asequible y otras historias

-Después del atracón de publicidad gratuita en los medios sobre Pono Player, empiezan a llegar opiniones sobre el proyecto de Neil Young. En general van de lo escéptico a lo negativo. Aquí una esquemática con argumentos que parecen razonables, aunque hay que decir que viene de un tipo de una distribuidora de música digital con la que Pono va a competir.

-En relación con lo anterior, un artículo de opinión que expone que la alta calidad de sonido es una estratagema del marketing y sobre todo un negocio. La mayoría de la gente no es capaz de distinguir entra la calidad de sonido de un CD y la del MP3 y, a fin de cuentas, al fan de la música lo que le interesa es la música.

-Un ingeniero alemán ha creado un grabador de vinilos que es perfecto para grupos que quieren hacer pequeñas tiradas. Funciona en tiempo real, al mismo tiempo que el archivo digital que utilizamos para producirlo suena. Su precio no está al alcance de cualquiera: 4000 dólares. Pero puede que a alguien le compense.

-El streaming es un negocio en tela de juicio desde la óptica de la industria discográfica. Además, las empresas que intentan abrirse paso en él parece que todavía no tienen unas cuentas muy saneadas. Pero la música sigue siendo una herramienta de márketing fundamental para las empresas de tecnología, como vemos en hechos como que Nokia, supuestamente en horas bajas, esté impulsando su propio servicio.

-De la aparición de Napster a la tasa Google. Una infografía que resume 15 años en los que la música online ha vivido un periodo de cambios constantes. Hay programas de los que fui usuario de los que ni me acordaba.

-Interesante. Lanzan una pregunta sobre cuántas canciones se reproducen al año en Spotify. El propio Daniel Ek contesta: de sus 11 millones de canciones, alrededor del 70%.

12 de marzo de 2014

Apps para administrar en iPad o iPhone varios servicios de música y tus mp3: Amplifind y Listn

Hace unos días, me metí en una conversación con varios de mis contactos de Twitter sobre nuestras preferencias a la hora de consumir música digital. La verdad es que cada uno era de su padre y de su madre, los había que estaban encantados con YouTube y también de los que habían terminado odiando a Spotify después de tantas actualizaciones, lo que había sido determinante para pasarse a la competencia. Pero en lo que parece que todos coincidíamos, o al menos había interés, era en que son muy prácticos los reproductores tipo Tomahawk, que permiten controlar desde una sola herramienta tus archivos locales y varios servicios de música al mismo tiempo.

El problema es que desde que hablé de él aquí, nuestra forma de consumir música no ha parado de cambiar y el tipo de aparatos que utilizamos para ello también. Hoy las tabletas y los teléfonos se han extendido de forma brutal y a menudo se han convertido en el principal cacharro para reproducir contenidos multimedia en casa. Adaptadas a este marco, hay un par de apps para iPad y iPhone que toman el testigo de Tomahawk, cada una con unas características diferentes pero con la misma idea: servir de ventana única desde la que controlar toda tu música. Aquí van:


Amplifind

Desarrollada por un pequeño estudio independiente, esta app tiene aspecto de reproductor tradicional. Incluso tiene una ventana con efectos visuales que acompaña a la música, al estilo del Windows Media Player. Pero desde algo de aspecto tan rudimentario puedes manejar los mp3 alojados en el iPad, SoundCloud, Grooveshark y Spotify. En este video detallan muy bien cómo funciona y todo lo que se puede hacer con ella. Su precio es de 2,69 y en los dos días que llevo utilizándola no he tenido ningún problema.

La web de Amplifind


Listn

Frente al carácter clásico de Amplifind, Listn, además de ser una ventana para controlar toda tu música, tiene una serie de funciones sociales que, personalmente, no me interesan. Funciona con YouTube, Spotify y Rdio y puedes compartir lo que escuchas con otros usuarios. De hecho, para empezar te obliga a hacer cinco amigos. Es un alternativa si no te importan esa clase de obligaciones y quieres tener acceso a YouTube.

La web de Listn

6 de marzo de 2014

Soundcite, lo más importante que le ha sucedido al periodismo musical desde que nació Internet


Seguro que has oído alguna vez esa frase de Frank Zappa que resume perfectamente lo delicado (y absurdo) que puede ser a veces el trabajo del periodista musical: "Escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura". Pero lo que Zappa nunca pensó es que un día iba a existir Internet que, aunque ha impuesto un marco en el que la gente ya no lee, paradójicamente ha hecho que el trabajo del plumilla que escribe sobre música sea más preciso gracias a herramientas maravillosas como Soundcite.

Se trata de un proyecto creado por Tyler Fisher en un máster de la Medill School Of Journalism que une a programadores y periodistas. Dyson quiso ser durante mucho tiempo periodista musical, por eso pensó algo para atajar las dificultades que solemos tener los críticos para hacernos entender. Su idea es un reproductor para pequeños fragmentos de audio que ya ha sido utilizado en grandes diarios de Estados Unidos. Lo que lo hace atractivo es que se integra sobre una parte del texto que se quiere ilustrar y no obliga a abandonar la lectura de la crónica, reseña o entrevista en la que está incrustado, como suele suceder con un video de YouTube o de cualquier otra plataforma.

Un ejemplo utilizando una reseña de Resident Advisor sobre un maxi de Joey Anderson:

"Fluttering synths and cascading keys combine to tough but eerily soothing effect".


Su utilidad puede llegar mucho más allá del mundo de la crítica musical: puede servir para ilustrar con audio cualquier otro tipo de trabajo periodístico. Pero lo que es innegable es que es algo que devuelve valor al texto frente al contenido en video y las notas esquemáticas y efectistas que se han impuesto en los medios. Una herramienta que ensancha el canal de comunicación que hay con los lectores y gratuita. El problema es que como está hecha con la API de Soundcloud -el material de audio tiene que haber sido subido previamente a esa plataforma- y tiene Flash por ahora no puede ser leída por los teléfonos móviles. También hay que ver qué tal se lleva con el código de la páginas web en la que se va a utilizar, como me recordaba Xurxo Martínez cuando se lo enseñé.

Más info sobre Soundcite en este artículo.

La web de Soundcite.