31 de octubre de 2013

Parece que se acerca el momento en el que la música de Spotify podrá ser utilizado por un DJ

Una de las grandes limitaciones que tienen los servicios de streaming, es que no pueden ser utilizados para crear sesiones, mezclando canciones de un modo profesional, como hace un pinchadiscos. Se trata de algo que demandan sus usuarios. Es algo lógico teniendo en cuenta que la música de baile es uno de los estilos más populares en estos momentos. De hecho existen plataformas que están explotando la idea de ofrecer música a la carta con el software para mezclar, como la estadounidense Pulselocker. En Europa ya tenemos una app que que permite utilizar canciones de Deezer o Soundcloud, Edjing. Pero está claro que esa funcionalidad tiene que dar todavía pasos importante para llegar a ser utilizada por una parte importante de su público potencial.

Ese momento parece que se acerca, si tenemos en cuenta algunas cosas que revela Juan Capeáns de InQbarna en la entrevista que publiqué el otro día a propósito de Splyce, su reproductor de mp3 para iPhone que crea sesiones de forma automática. Juan no tuvo ningún problema en descubrir que están trabajando desde hace meses para que sus usuarios puedan utilizar música de su cuenta de Spotify con Splyce. El hecho de que la plataforma elegida sea ésta no es casual. A nivel técnico, es la única que permite hacerlo, explicó.



Otras noticias recientes, también nos hacen pensar en ello, como que Edjiing haya recibido una inyección de 2,5 millones por parte de un grupo de inversores y que ya ha sido lanzada una app para iPad que utilizaba música de Spotify, Dj Mixer For Spotify. Lo que pasa es que su estreno ha sido un visto y no visto: sólo ha estado en el App Store unas horas. El motivo de su retirada ha sido que, según Spotify, violaba las condiciones de uso de su API. Lo cual nos invita a pensar que, cuando la música en streaming se convierta en una opción real para que los djs hagan su trabajo, tendremos un nuevo frente de batallas legales. Hay que recordar que en sus condiciones legales los servicios de música suelen especificar que no se permite su utilización en bares, por ejemplo.

28 de octubre de 2013

"How Music Travels", la evolución de la música de baile desde 1800 a la actualidad (infografía)

Ya he hablado en alguna ocasión de proyectos que hacen una cartografía de un estilo musical y empaquetan la información en forma de web interactiva, donde el visitante puede manipular y catar el contenido, como es el caso de Beatbang. Normalmente están detrás empresas dedicadas a los datos en Internet o instituciones culturales. Sin embargo, el último trabajo de ese tipo con el que me he cruzado es una campaña de promoción de Thomson, una agencia de viajes inglesa que aprovecha la onda expansiva de un estudio reciente que dice que la música en directo es uno de los principales atractivos turísticos del país.

A pesar del fin con el que ha sido creada, esta infografía es un resumen didáctico sobre cómo los estilos musicales relacionados con el baile se han movido de un continente a otro, han entrado en contacto los unos con los otros y han parido nuevas formas musicales, desde el 1800 hasta la actualidad. Las fuentes consultadas han sido la wikipedia y tres libros: "Bass Culture" de Lloyd Bradley, "All Music Guide To Electronica" de Vladimir Bogdanov y "Last Nigh A DJ Saved My Life" de Bill Brewster y Frank Broughton.


Click image to open interactive version (via Thomson Holidays).

How Music Travels, que así se llama la acción, no escapa de los debates. Se podría hablar largo y tendido sobre géneros y subgéneros o discutir sobre si tiene una visión demasiado anglosajona sobre los estilos y su evolución. Pero este tipo de trabajos visuales merecen, al menos, dedicarle un rato para deleitarse con ellos.

24 de octubre de 2013

InQbarna: "La industria musical siente que no está sacando partida a las nuevas tecnologías"

En España hay un porrón de móviles inteligentes, pero no somos un país en el que las apps de pago generen demasiados ingresos. Es una de las ideas que sacas en claro después de hablar con Juan Capeáns de InQbarna, un estudio de desarrollo de aplicaciones al que le van las cosas muy bien basando su trabajo en la música como tema estrella. Su última creación es Splyce, una app que ya alabé aquí, con la que la gente que tiene ganas de empezar a pinchar puede encontrar un paso intermedio. También el usuario de a pie de iPhone, que quiere un reproductor visualmente cuidado y con funciones automáticas, debería entusiasmarse con él. Sobre Splyce, cómo divulgar este tipo de apps y su rentabilidad, entre otras cosas, se centró la entrevista que reproduzco a continuación.

No es vuestra primera app musical pero sí que se trata de vuestro primer reproductor. ¿De dónde salió la idea de este proyecto? 
Efectivamente, Splyce no es, ni mucho menos, nuestra primera app musical. Antes desarrollamos TunerTool (un afinador de guitarra), Riffer (una red social musical) y deej (una mesa de mezclas). De hecho, nace de esas experiencias, de las necesidades que hemos detectado en el ámbito musical de la App Store y, sobre todo, del “feedback” que nos han proporcionado los usuarios.

deej, es un éxito entre los disc-jockeys de todo el mundo, pero es para un público especializado. Una parte de sus usuarios nos pedí­an nuevas funcionalidades que hiciesen el trabajo de mezclar por ellos. Pensamos cómo ejecutar esa idea y nos decidimos por hacer una app completamente nueva, un “player” musical con “auto-mix” que fuese muy potente tanto en lo musical como en el diseño. El resultado es Splyce. Nuestra meta, que poco a poco vamos consiguiendo, es que desplace al reproductor que trae el iPhone por defecto. Pero, obviamente, nos queda mucho camino por recorrer.


¿En qué se diferencia de otros que puedes encontrar en el App Store? 
Hay varias características que lo hacen destacar: el modo de auto-mezcla sólo lo tienen apps dedicada al ámbito de los DJs, pero ningún reproductor para el usuario de a pie. Además, en los reproductores, el diseño no suele estar cuidado y para nosotros era un aspecto clave. Por último, está el hecho de que une efectos de luz y sonido para hacer que la experiencia musical sea completamente nueva en cada ocasión. Puedes hacer de disc-jockey de un modo fácil y ameno y descubrir qué canciones suenan mejor.

¿Qué perfil de usuario teníais en mente durante su gestación? 
Queríamos atacar a un público masivo, no especializado en ningún tipo de música: ni electrónica, ni techno, ni house… buscábamos que cualquier usuario pudiese disfrutar su música de siempre de una manera totalmente nueva y cuidando al máximo la usabilidad.

Desde el primer momento que probé Splyce, pensé lo valioso que un reproductor con estas características estuviera vinculado a una tienda de música en mp3 o un servicio de canciones a la carta. ¿Por qué no sucede?
Llevamos trabajando en esto desde antes del lanzamiento de la app, especialmente con Spotify. De hecho es una de las peticiones más recurrentes de los usuarios, pero es muy complejo llegar a acuerdos por temas de derechos de autor, ya que está muy difuso el marco legal para que nos dejen utilizar sus derechos sobre la música y artistas. Llevamos más de tres meses de conversaciones con Spotify y esperamos que pronto nos den luz verde para realizar la integración. Sería un buen acuerdo para todas las partes: los usuarios podrían disponer de toda la música en streaming, Spotify ganaría nuevos usuarios que le redireccionarí­amos desde la app y nosotros monetizarí­amos un complemento perfecto para los usuarios. Ya hay algún usuario que ha bautizado esta fusión como Splycify = Splyce + Spotify Habría que puntualizar que debido a la complejidad del motor musical de Splyce, a nivel técnico Spotify es la única plataforma con la que podemos hacerlo, ya que a la hora de mezclar las canciones, la app necesita que la música está descargada en el dispositivo y sólo Spotify descarga las muestras de audio que necesitamos para mezclar.

¿El auge del streaming a vuestros proyectos? ¿Os está obligando a dejar ideas en el dique seco? 
Al contrario, hace que definamos nuestras estrategias para aprovechar su potencia. Si quieres que una aplicación sea masiva, debes tener muy en cuenta las plataformas de streaming. Esperamos poder llegar a acuerdos con Spotify, como he dicho, pero también con Mixcloud. A partir de ahí­, queremos explorar juntos las mejores formas de trabajo en el ámbito móvil. Hay muchísimo camino por recorrer.

Has sacado el tema de generar ingresos, ¿cómo le estáis sacando rentabilidad económica? 
La app salió como gratuita en el momento de su lanzamiento, como campaña promocional. A dí­a de hoy cuesta 0,89, que es un precio muy asequible, creo. El tema de la monetización de aplicaciones es algo muy complejo, que si os interesa os invitamos a que sigáis en nuestro blog, donde hablamos muy a menudo de ello. Hoy nuestro trabajo en la aplicación se centra en desarrollar nuevas funcionalidades y en buscar la rentabiliad. Tenemos un complemento de pago, lo que se denomina “in-app purchase”, para hacer que la experiencia del usuario sea todavía­a mejor, por ejemplo. Estamos a punto de lanzar una nueva versión con varias funciones nuevas y un “in-app” para los usuarios más técnicos, con efectos de sonido propios de una mesa de mezclas. Y seguiremos en esa lí­nea, desarrollando funcionalidades que hagan la aplicación más atractiva para el máximo número posible de usuarios.

En agosto llevabais 100000 descargas. ¿Esas cifras se consiguen con boca-oreja o con una intensa promoción? ¿100000 descargas son 100000 personas utilizando de forma habitual la aplicación? Después de dos meses y medio, hemos superado holgadamente el medio millón de descargas. Desgraciadamente una descarga no equivale a lo que llamamos un “usuario activo”. Tenemos un 25% de usuarios activos mensuales, y es una de las cosas en las que debemos seguir trabajando. Es imposible llegar al 100%, pero sí­ que en nuestra mentes está llegar, al menos, al 50%. Estos porcentajes varí­an dependiendo de muchos factores. Por ejemplo, un usuario que paga por la aplicación, es un usuario fiel. En cambio, los que se la descargaron gratis, no suelen ser fieles. Ahí es donde toca desarrollar estrategias para mejorar el compromiso y retener a los usuarios. El boca-oreja ha sido espectacular, nosotros lo hemos promovido con diversas estrategias en las redes sociales, pero está claro que al final la iniciativa es de los usuarios. De todos modos, detrás hay un trabajo muy potente de marketing. Y siempre hace falta una pizca de suerte. Apple se enamoró de la app y de su diseño, y la promociona como Selección Editorial, lo cual también supone muchas descargas a diario.

En el FMM, celebrándolo haciendo el "Harlem Shake" 
¿Cuántas descargas habéis tenido en España?¿Somos un paí­s importante a nivel de consumo de apps musicales? 
Actualmente, llevamos 30.000 descargas de la aplicación en España. Lo cual viene a ser un 5% de las descargas a nivel mundial. A nivel económico, el porcentaje es un poco inferior: en torno a un 4%. Siendo sinceros, para nosotros no es un mercado fundamental, ya que aquí­ todavía no ha llegado la cultura de pagar por contenido digital, como en otros pía­ses. Es algo en lo que destacan especialmente los anglosajones. Incluso Asia parece que aventaja a Europa en cultura digital. España es importante por las impresiones que recibimos de los usuarios. En cuanto al consumo de apps musicales, estamos en el medio del pelotón, que siempre lidera EE.UU. a una distancia muy considerable del resto. Para nosotros Reino Unido es un mercado fundamental, donde una cultura musical muy afianzada, también en lo referente a tecnología digital aplicada a la música. Pero hay recordar que España es el pía­s europeo con mayor Índice de penetración de smartphones, así que vamos en la buena dirección.

Por último, ¿conocéis la impresión que tiene la industria de la música y los artistas de vuestras apps?
Por el momento, son todas positivas. Hace poco en Barcelona se celebró el Future Music Forum, en el que presentamos Splyce. Fue una de las grandes atracciones de un foro internacional de música en el que sólo participaban profesionales de la industria. Fue impresionante. Que se reconozca tu labor siempre es agradable, pero que profesionales del sector te den semejante acogida, supone un espaldarazo a nuestro trabajo. Hay una sensación dentro del mundo de la música, de que no se está sacando todo el rendimiento posible a las nuevas tecnología­as, y ese es el hueco que queremos cubrir en el ámbito de las tecnología­as móviles. Cada vez se escucha y se crea más música, con lo que habrá que innovar para ayudar a todos esos usuarios a mejorar su experiencia.


10 de octubre de 2013

Hombre vs. máquina: la música suena cada vez más mecánica (gráfico)

La última tecnología ha pasado de ser un instrumento para músicos de vanguardia a estar presente en todos los procesos de trabajo de un artista, empezando por la composición y, sobre todo, en la grabación de un disco. De hecho, recientemente han aparecido movimientos que han intentado contrarrestar su uso sin control, como la filosofía All Wave que se sacaron de la manga The Breeders. Con ell a reivindicaban las grabaciones analógicas, sin ningún tipo de ayuda digital. Una idea tomaba como modelo el movimiento cinematográfico Dogma 95, liderado por el director Lars Von Trier. Pero por mucho que las hermanas Deal añoren los viejos tiempos, ese carácter imperfecto y humano que quieren recuperar lleva muchísimos años en retroceso, tantos como los que han pasado desde la invención del metrónomo.



Uno de los últimos trabajos de The Echo Nest es un software de reconocimiento de canciones que, precisamente, las clasifica dependiendo de si su sonido es más o menos mecánico. No hay más que explicar porque por ahora sólo es de uso interno y faltan detalles. Con él han analizado 5000 composiciones grabadas entre 1950 y 2013 para ver la evolución de lo "humano" frente a la estética artificial de las máquinas. Cada una de ellas ha recibido un coeficiente dependiendo de los resultados y con él han elaborado una gráfica en la que se confirman cosas que eras fáciles de intuir, como por ejemplo que entre en los 80 y principios de los 90 artistas y productores enloquecieron con el uso de la tecnología: la curva sube y sube, con la mayor pendiente de todo el gráfico. Es el periodo en el que irrumpió el cd, así que cada uno puede atar cabos y darle un significado social y económico a ese ascenso.

Pero también hay cosas sorprendentes, como que hoy, pese a estar en los tiempos de la eterna nostalgia y de la cultura de lo vintage, estamos en cifras superiores a las de los 90. Para ponerlo en contexto  seguro que tocaría hablar del desmantelamiento de la industria discográfica, el auge de la autoproducción y la proliferación de estilos electrónicos y de baile. En The Echo Nest no dicen qué canciones han utilizado, pero sí que dan dos ejemplos de un extremo y del otro: "The Sign" de Ace Of Base y de "Kyrie Eleison" de Electric Prunes.

Entrada en el blog de The Echo Nest donde explican el experimento.

PD: Gary Numan "Are Friends Electric"