30 de abril de 2013

Diez años de iTunes: polémicas y batallas legales



El domingo, la tienda de la aplicación de Apple para reproducir y organizar música cumplió 10 años. Una década de crecimiento, pulsos con las inercias del negocio discográfico y polémicas con algunos artistas y sellos, para los que iTunes supuso más quebraderos de cabeza que ventajas. La realidad es que ha ido por delante en casi todo. Y con el iPod como punta de lanza -luego con el iPhone y el iPad-, hizo de la música digital algo omnipresente. Incluso el discurso con el que nació un 28 de abril, prometiendo convertirse en una alternativa que acabase con las descargas, ha sido retomado por el que hoy parece su único competidor, el servicio de música a la carta Spotify.

Su futuro es una incógnita. En las últimas semanas, las noticias sobre iRadio y los análisis sobre sus resultados recientes, pintan que tiene por delante un duro trabajo de adaptación a los modelos que hoy dominan el consumo de música: la barra libre, el streaming, etc. Pero como resaltaba el consultor Mark Mulligan en su blog, cuenta con un poderoso as en la manga: 450 millones de tarjetas de crédito vinculadas a las cuentas de sus usuarios. En España, nunca ha sido una gran fuente de ingresos para los artistas y las compañías. El tema lo puso sobre la mesa este artículo de Jenesaispop hace unos años. Sin embargo, era algo que la gente de la industria ya decía por los pasillos con la boca pequeña desde hacía bastante tiempo.

Su historia oficial, la de los hitos y las cifras deslumbrantes, se puede seguir en esta cronología que Apple ha elaborado para celebrar su cumpleaños. Pero hay una apócrifa, puede que incluso más reveladora, sin el control con el que la compañía de Cupertino ha tratado siempre la información: la de las polémicas y batallas legales en las que a lo largo de todos estos años se ha visto salpicado. Aquí van algunas de ellas.


2004 - En sus primeros años de vida, iTunes y el iPod era un ecosistema cerrado. Las canciones que se compraban en el Store sólo se podían reproducir en los dispositivos de la marca de la manzana debido al sistema de DRM que utilizaba. RealNetwork fue el primer competidor que permitió que la música que ellos vendían se pudiese escuchar en un Ipod. La Reacción de Apple: acusarlos de haber hackeado su reproductor.

2005 - Comienzan las tensiones con las cuatro grandes discográficas. Tras el éxito inicial de la tienda, durante la renegociación del contrato de distribución, las compañías piden más dinero. Proponen que las canciones valgan más de 0,99 dólares (0,99 euros en Europa), un precio fijado por el propio Steve Jobs.

2006 - A los gobiernos de Francia, Inglaterra y de algunos países nórdicos no les gusta que las canciones compradas en iTunes sólo se puedan escuchar en un iPod. Trabajan en leyes que acaben con esa práctica monopolista. En España, la SGAE los demanda porque es el uno de los pocos países donde Apple no paga el canon por copia privada en cada iPod que vende.

2007 - Los artistas sacan el hacha de guerra. Eminem presenta una demanda millonaria contra Apple por violar sus derechos de autor. Slim Shady quiere un trozo más grande del pastel que se reparten su discográfica y iTunes. Posteriormente, otros artistas se han limitado a manifestar su enfado con la compañía de Jobs en intervenciones públicas, como Jon Bon Jovi, Pete Townshed o AC/DC.

2008 - La Comunidad Económica Europea obliga a iTunes a que el precio de las canciones sea el mismo en toda Europa. Hasta entonces, las canciones costaban más en Inglaterra que en el resto de países.

2010 - Amazon tira los precios para disputarle su posición de liderazgo, algo que enfada mucho a los sellos de Arcade Fire y Sufjan Stevens. Se habla de forma generalizada de la perdida de valor de la música en lo digital.

2012 – Un ejecutivo de Spotify dice que es probable que Apple intentara vetar la llegada del servicio sueco a Estados Unidos. Conociendo la beligerancia de la empresa de Cupertino durante todos estos años, no sería extraño.

26 de abril de 2013

Studio by TDK, elaborar listas de reproducción con espíritu de recopilatorio en casete


¿Qué es?
Editar música en casete en el año 2013 está cerca de pasar de ser una extravagancia a convertirse en tendencia. Por si la cosa prospera, uno de los fabricantes más populares de ese soporte, TDK, tiene una app para elaborar listas de reproducción con algo del componente de ritual que tenía hacer un recopilatorio en ese formato.

¿Para qué sirve?
El usuario puede hacer una selección de música, decorarla con una imagen, compartirla en redes sociales y que otros vean con incredulidad de qué forma estás perdiendo el tiempo. Puedes utilizar tanto la música en mp3 que tienes en tu teléfono como a tu cuenta de Spotify. Su único tanto. Además, hay una biografía de cada artista que seleccionas y que puede leer en tiempo real. Por parte de la marca, es una magnífica forma de conseguir publicidad gratuita. Miles de personas en todo el mundo que colocan su logo en sus dispositivos y que luego, si lo comparten, lo difunden en sus perfiles de Facebook.

¿Su filosofía?
"After One Try, you will have found a new source for music on the go!"

¿Dónde lon puedo utilizar?
En iOS, está diseñada para iPhone. Es gratuita.

¿De 0 a 10?
Un 4. Aún podría tener algo de gracia si te permitiera diseñar con tus propios dibujos las carátulas...

Studio by TDK en iTunes

23 de abril de 2013

Nananá #29: Owiny Sigoma Band “Nagalo Ni Piny Odag”

No me suelen interesar los discos en los que un artista africano trabaja con músicos europeos, pero en lo nuevo de Owiny Sigoma Band se ve que las cosas fluyen. Los instrumentos tradicionales, como el nyatiti -un harpa de Kenia-, aparecen con naturalidad dialogando con sintetizadores y ritmos electrónicos. Y, aunque en este segundo álbum no todo son aciertos, escapa de la monotonía y lo reverencial de esta clase de trabajos.


“Nagalo Ni Piny Odag”, el primer corte, quizás no sea la canción más representativa del disco. Pero sí que sirve como ejemplo magnífico de la armonía con la que se cruzan ideas en él. Y es un señuelo perfecto para que termines escuchándolo entero.  

22 de abril de 2013

Crossfader Move & Mix, mezclar canciones sin tocar una tecla

Con un iPad o un iPhone, se pueden hacer discos sin que nadie eche en falta la utilización de un equipo profesional para grabar música, como bien demostró Damon Albarn en lo último de Gorillaz, “The Fall” (2010). Pero no sólo se trata de que esta clase de dispositivos faciliten el trabajo a los artistas. Con sus características y su facilidad de manejo, también se puede acercar la música y la creación al oyente sin conocimientos técnicos de un modo que nunca se había hecho antes. Una vez más, esa es una de las ideas que pone sobre la mesa Crossfader Move & Mix, una app para hacer mixes diseñada para ser utilizada con un iPhone.


Su manejo es muy sencillo y brillante. Se sirve del acelerómetro del teléfono. Dependiendo de la dirección hacia la que lo hagas rotar, activas el uso de samples, los efectos o la mezcla. Viene con una decena de canciones para que la pruebes, pero, según ha contado su desarrollador a Evolver.fm, en las próximas versiones existirá la posibilidad de que cada usuario suba su música. Mientras tanto, puedes grabar tus sesiones y luego hacerlas mediante Soundcloud.

Crossfader no va sustituir a ningún software de creación de música. En realidad, cuando lo manejas hay un grado de imprecisión tan alto que diría que tiene algo de herramienta de creación automática. Lo que tiene de interesante es que es un pasito más en la utilización del acelerómetro en aplicaciones de música. Una relación que se había quedado en la app de Calvin Harris para escuchar “18 Months”. En ella, el músico inglés ofrecía el disco de forma gratuita. Pero la única manera de reproducirlo era en movimiento. Bailando o corriendo, por ejemplo. Una idea brillante, en la que Harris se aseguraba que sus oyentes bañaban la escucha con una buena dosis de serotonina, que seguro que dulcificó las valoraciones de su trabajo.  

12 de abril de 2013

Eletronic Beats, videos y emisiones de conciertos de lo más destacado de la música electrónica


¿Qué es?
El otro día, alababa la nueva app de la Radio de la Red Bull Music Academy por su cantidad de material sonoro. Pues bien, desde hace unas semanas hay otra disponible que es un completo perfecto, Electronic Beats. Se trata de una pata de un proyecto musical patrocinado por una compañía de telecomunicaciones alemana, que engloba el patrocinio de festivales y varios medios de comunicación centrados en la música electrónica. De uno de ellos, la revista gratuita en DVD Slices, salen la mayoría de los videos que están disponibles aquí.

¿Para qué sirve?
Puedes ver los reportajes de la revista: televisión musical que está por encima de la media de calidad de lo que se ha hecho en España hasta la fecha. Pero también ofrece una agenda, grabaciones de conciertos y permitirá seguir las emisiones en directo de algunos de los eventos que patrocinan. Además se pueden comprar entradas.

¿Su filosofía?
“Watch hour and hours of artists' features from Electronic Beats Slices DVD Magazine and Live cuts”

¿Dónde lo puedo utilizar?
En iOS, hay versión para iPhone y para iPad. Es gratuita.

¿De 0 a 10?
Un 7. Se toma su tiempo para cargar y a veces enloquece. Pero si tienes tiempo libre, aquí hay cosas muy interesantes. Por destacar algo, entrevistas a Shed, Alva Noto, Theo Parrish o Richie Hawtin. Y fragmentos de conciertos de Pet Shop Boys, Hundred In The Hands, Squarepusher o The Brandt Brauer Frick Ensemble. 

11 de abril de 2013

Ex.fm y Songdrop, herramientas para guardar las canciones que descubres en blogs y webs de música

Aunque hace tiempo que no lanza una gran app, Spotify sigue trabajando para convertirse en el escritorio de la música. Un espacio cerrado donde siempre faltarán cosas y las normas no las impondrán los usuarios sino las compañías discográficas y los grupos inversores. Mientras su plan no avanza, todavía son útiles las herramientas para marcar, archivar y reproducir las canciones que descubrimos curioseando en blogs y páginas web. Algo más específico que seguir un feed. Una evolución, en los tiempos de la música digital, de la libreta y el bolígrafo donde apuntábamos lo que nos llamaba la atención en una revista musical de papel a los de cierta generación.


Las dos más relevantes son Exfm y Songdrop, ambas con una mecánica de manejo muy parecida pero con diferencias que harán que te convenzan más o menos. La primera se presenta al mundo como una comunidad donde descubrir música, seguir a gente y archivar canciones, claro. Sin embargo lo más característico es el reproductor que puedes instalar en tu navegador como una extensión, aparece con forma de marcapáginas en la parte baja y detecta los “players” de Youtube, Soundcloud o Bandcamp de los sitios que visitas. Cuando lo despliegas, en él puedes seleccionar canciones que van directamente como destacadas a tu perfil, donde quedan guardadas como una lista de reproducción y las puedes escuchar cuando quieras.

Songdrop, sin embargo, no tiene un botón tan visible, pero seduce por otras cosas. Dicen ser “el equivalente digital a una colección de discos físicos”. Y lo cierto es que la música parece más importante que en Exfm, que está descaradamente construido con la intención de fomentar la actividad social de sus usuarios. Aquí las listas se denominan mixes y se crea automáticamente una mensual. También tiene elementos de red social: puedes hacer un me gusta a las selecciones de otros usuarios, una de las funciones que hacen que este servicio me hagan pensar en un Instagram de canciones. Para seleccionar música el método es un poco más aparatoso: el drop it button, que no es otra cosa que un enlace que colocas en marcadores, en el que pulsas y se despliega una ventana en la que aparecen los resultados de su escaneo automático.


Ninguna es totalmente efectiva, todo depende de la web que visitas y las APIs de las plataformas de música que utilizan, entre otras cosas. Así que es difícil quedarse con una de las dos, aunque creo que es más sencillo familiarizarse con Songdrop, donde un recién llegado puede descubrir rápidamente todo lo que puede hacer. Otro punto a su favor es que detecta reproductores de Youtube. Sin embargo, exfm tiene una app para móviles que te permite llevar tu perfil a todas partes. Yo he terminado utilizando ambas.

Web de exfm / Web de Songdrop 

4 de abril de 2013

RBMAR, entrevistas, conciertos y sesiones grabadas en los eventos patrocinados por Red Bull



¿Qué es?
Con una potente inversión publicitaria, Red Bull se ha convertido en un componente más del mundo de los deportes de aventura o la Fórmula 1 pero también de la música de baile. Cada año, desde 1998, organizan en diferentes ciudades del mundo la Red Bull Music Academy, un encuentro entre artistas consagrados y nuevos talentos. Además de charlas y sesiones de trabajo, uno de sus brazos es una intensa programación de conciertos y sesiones que puede disfrutar cualquier aficionado a la música de la ciudad. De ahí sale mucho del material de la Red Bull Music Academy Radio. Como cualquier emisora que quiera llegar a todas partes, RBMAR tiene una app móvil que acaban de renovar.

¿Para qué sirve?
Para tener acceso a los contenidos que RBMA ha generado durante estos años: mixes, conciertos o una sección donde un artista selecciona y explica cosas sobre sus canciones favoritas. Pero no se trata de un archivo, es algo vivo. Renuevan los contenidos siguiendo la actualidad y publicando cosas que recogen en los eventos musicales que Red Bull patrocina a lo largo y ancho del mundo, no sólo centrados en la electrónica o el baile. Entre los conciertos que han grabado en 2013, están Marnie Stern y Akron/Family, por ejemplo. 

¿Su filosofía? 
"RBMA Radio showcases some of the most exciting and forward-thinking sounds on the web"

¿Dónde lo puedo utilizar?
En iOs, solo hay versión para iPhone, en Android y en Windows Phone.

¿De 0 a 10?
Todo depende de tu interés musical. Si te encaja lo que ofrece RBMA, diría que tienes que hacerte con ella. La navegación es estándar, no te va a costar familiarizarte con la app: sospecho que es una de esas apps que sólo hace amigable para móviles el contenido de una web. Además es gratis. Un 8.


3 de abril de 2013

Recordlective, un atajo para encontrar y reproducir álbumes completos sin registros

Cuando leo a los especialistas en contenidos digitales, solo percibo discursos sobre la importancia de la recomendación o sobre la efervescencia que han traído los servicios de música y la movilidad. Apuntes que tienen su valor, por supuesto. Pero que, en su mayor parte, me parecen guiños a la industria y los artistas para ganarse su confianza, olvidando a los consumidores. En especial a los ocasionales. Esos que no están todo el día pegados a un reproductor y no tienen ansia por descubrir cosas nuevas.

Lo cierto es que cuando busco en twitter para saber qué clase de apps demanda la gente o cómo acogen los cambios en una determinada plataforma, me llama la atención que lo que más abundan son los comentarios sobre herramientas para conseguir canciones sin pagar. Una realidad que lleva a pensar que, en lugar de otro servicio de música a la carta tipo Spotify, la mayoría de la gente necesita una cosa mucho más básica.



Con algo de promoción, una plataforma como Recordlective podría tener una buena cantidad de usuarios en el mundo hispanohablante, sospecho. Es un mashup de otros servicios: la información sobre artistas que posee MusicBrainz, los millones de canciones que se alojan en YouTube y los datos sobre consumo que almacena The Echo Nest. Buscas a un grupo y, si está en su base de datos, te ofrece una lista de los álbumes disponibles que puedes reproducir.



El sonido no es óptimo y su diseño o el modo de uso no es rompedor. Pero para empezar a utilizarlo ni siquiera te piden que te registres y no tienes que bajar ningún programa. Existe la opción de crear un perfil, pero es práctico sólo si quieres elaborar listas de reproducción y compartirlas. En general, es una herramienta que va al grano, sin demasiadas prestaciones. Aunque también relaciona a artistas y destaca alguno de sus álbumes. Si no le pides mucho, puede que cubra tus necesidades.