9 de enero de 2013

Para ampliar la perspectiva sobre el trabajo de un periodista musical

En mi círculo, durante las últimas semanas, se está hablando mucho sobre el futuro del periodismo musical. De algún modo también lo he abordado en alguna entrada de este blog, aunque sea tangencialmente. Será cosa del subconsciente. Al final, mi trabajo alimentario durante los últimos años ha sido ejercerlo. Y la profesión no pasa por su mejor momento. Cualquier duda sobre cuál debe ser su papel, se evaporaría si hubiera una situación económica más bollante y los medios no tuvieran problemas financieros. Pero no me interesa tanto tocar esa parte del debate sobre su supervivencia. Prefiero la autocrítica y hablar sobre de la obligación que tenemos de adaptar el contenido a las nuevas formas de consumo de información.

Creo que entre tanto lamento por la desaparición del mundo en el que creció el interés por nuestro trabajo, no deberíamos olvidar que hay que realizar algunos ajustes. Toca ampliar la perspectiva sobre cuál es la labor de un periodista musical. No debemos quedarnos eternamente poniendo adjetivos a discos. Con nuestro bagaje de entrevistas, escuchas, reseñas y horas perdidas haciendo las dichosas listas, tenemos una experiencia que se puede aprovechar para otras cosas. Es una reconversión necesaria porque, como decía en un seminario uno de los responsables de Pitchfork, nuestro trabajo sufre en estos momentos una marginación que no ha conocido antes. Aquí van algunos proyectos en web o como aplicación móvil, en los que de algún modo han estado implicados periodistas musicales, para pensar sobre ello. Otro asunto es que los periodistas encontremos a gente con un perfil técnico para poder desarrollar cosas similares y financiación, por supuesto.


IWitness Reports: Un viejo colaborador de Mojo y Uncut, Johnny Black, haciendo lo que mejor sabe hacer: escribir artículos en plan historia oral. No deja de ser una revista o un libro de música convertido en app: la maquetación recuerda mucho a la de las revistas musicales inglesas. Pero es un primer paso, donde puede leer sobre el descubrimiento de Kate Bush, Nirvana, la primera gira por USA de The Clash o la historia del CBGB. Hay 17 textos más. Aquí lo puedes comprar.



Mondosonoro en Spotify: No parece una iniciativa hecha con mucha convicción, pero es la primera app para leer en castellano sobre música en ese servicio. Con recomendación de artistas españoles, por supuesto. Todos los peros y fallos que les puedas poner fueron excusados en esta entrevista por la falta de presupuesto.



The Fader en Spotify: La música que se recomienda en cada número de la revista de papel en listas de reproducción, presidida por una foto de su doble portada y la carta del editor. Además también tienen una sección donde se destaca un disco y otra donde el equipo de la revista comentan con canciones temas de actualidad, sus Staff List. No les falta ingenio: Rihanna y Chris Brown, la música en las películas de Jim Jarmusch y canciones sobre relaciones traumáticas en grupos, coincidiendo con la disolución de Wu Lyf. Más info aquí.



BeatBang: Una organización que hace accesible la cultura al pueblo Belga, con varios patrocinadores, recomendando lo que, bajo su criterio, son los discos de música electrónica más importante de las últimas décadas. Las listas de toda la vida comentada y con una navegación y unos criterios de organización más didácticos. Un universo de discos. Sin escucha, eso sí. Si quieres oír los discos, tienes un enlace a Amazon para comprarlo. Más info aquí.



Band Of The Day: La típica sección de grupos nuevos de las revistas, convertida en aplicación para dispositivos móviles. Un perfil completo, con un texto elaborado y material en escucha, videos y enlaces para comprar su música. Recomiendan un grupo cada día y la navegación es como moverse por un calendario. Recomendación con chicha, donde es tan importante las canciones como la pericia del autor describiendo y relatando los movimientos del grupo. Más info aquí.

2 comentarios:

  1. Esta entrada no es más que la prueba de que lo que vienes haciendo desde hace unos años ya no es el futuro, sino el presente. Esto es, especializarte, supongo que casi sin querer, en el "nuevo orden" de todo lo que rodea a la música. Sin compartir todo lo que dices, siempre he pensado que por ahí tu dedo señalaba un camino.

    Así, no creo que escribir de lo que más te gusta deje de ser tu "trabajo alimentario", lo que ya es muchísimo. Sólo tendrás que preocuparte de que no te puteen los Mourinhos, Van Gaales y hasta clementes que andan por ahí sueltos, pero imagino que esa asignatura ya la aprobaste hace tiempo.

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  2. Es lo más difícil... La verdad es que los "entrenadores estrella" del periodismo musical siempre me han machacado. Muchas gracias por el comentario y sobre todo por leer mis peñazos músi-tecnológicos, Isaac!!!

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